Domenico Scandella, más conocido como Menocchio, era un molinero friulano que vivió en el siglo XVI. Fue acusado ante la Inquisición por la “soltura” con la que hablaba de temas demasiado espinosos en ese momento. Su visión de la religión era realmente “moderna”, lo que inquietaba al párroco de su aldea (autor de la denuncia). Menocchio mantuvo la coherencia durante todo el proceso seguido contra él, lo que desgraciadamente lo llevó a la hoguera.
Pero hoy quiero citar, textualmente, el testimonio que Domenico hizo ante el tribunal sobre su forma, realmente peculiar, de ver el cosmos.
“Yo he dicho que por lo que yo pienso y creo, todo era un caos, es decir, tierra, aire, agua y fuego juntos; y aquel volumen poco a poco formó una masa, como se hace el queso con la leche y en él se forman gusanos, y éstos fueron los ángeles; y entre aquel número de ángeles también estaba Dios creado también él de aquella masa y al mismo tiempo, y fue hecho señor con cuatro capitanes, Luzbel, Miguel, Gabriel y Rafael. Aquel Luzbel quiso hacerse señor comparándose al rey, que era la magestad de Dios, y por su soberbia Dios mandó que fuera echado del cielo con todos sus órdenes y compañías; y así Dios hizo después a Adán y Eva, y al pueblo, en gran multitud, para llenar los sitios de los ángeles echados. Y como dicha multitud no cumplía los mandamientos de Dios, mandó a su hijo, al cual prendieron los judíos y fue crucificado”.
Sólo dos reflexiones. Es increible ver hasta qué punto podía llegar el conocimiento de un “simple” molinero italiano del siglo XVI. Creo, sinceramente, que va siendo hora de comenzar a cuestionarse esa visión elitista de los grupos menos favorecidos como la de una simple cuadrilla de amansados analfabetos e ignorantes.
Por otro lado, llama la atención como Menocchio ha sido capaz de “reelavorar” las noticias sobre el génesis, crear una opinión propia que, sin lugar a dudas, no provenía de cualquier libro que él pudiera tener a su alcance (el control de la Inquisición sobre los libros que circulaban era férreo y bastante eficaz).
Me temo que Domenico Scandella es otra de esas personas sobre la que nos veremos obligados a volver. Para quien quiera conocer el proceso íntegro, así como una muy buena interpretación del mismo, es de obligada lectura el libro de Carlo GINZBURG, El queso y los gusanos. El cosmos según un molinero del siglo XVI, Barcelona, Editorial Península, 1981.